¿Qué pretende este blog?


Mi blog pretende realizar una crítica, lo más completa posible, de los principales hoteles europeos, así como proporcionar instrucciones y usos de protocolo y buenas maneras tanto a los profesionales del sector como a los huéspedes de los establecimientos. Como se observa, todo está basado en la independencia que me caracteriza, no perteneciendo a ninguna empresa relacionada con este mundo. Soy un consultor independiente. Personalmente he visitado cada uno de los locales de los que hablo en este blog.
Es mi capricho, del que llevo disfrutando varios años y quiero poner mis conocimientos y opiniones a disposición de todo aquel que quiera leerlos.
La idea surgió al no encontrar nada en la red - ni siquiera en inglés - sobre auténticas críticas de hoteles, al margen de comentarios de clientes enfadados que "cuelgan" sus quejas en distintas webs como un simple "derecho al pataleo" sin intento alguno de asesorar, construir o mejorar.
Muchas gracias por vuestra atención y colaboración.

lunes, 25 de enero de 2010

1ª revisión a la crítica del Gran Hotel Bahía del Duque Resort



Sin ánimo de pedantería, justo después de mi última visita al Gran Hotel Bahía del Duque Resort, Salvador Gallego deja el mando del restaurante "Las Aguas" del Resort. Esto fue bastante antes de realizar mi crítica por lo que no creo que se deba a ella. Es más, mi blog solo es leido por los fantasmas del ciberespacio, ni siquiera sale en google; bien es cierto que no soy ningún entendido en los temas de posicionamiento.

Pues sí, no ha llegado ni a dos años la supervisación de Salvador Gallego en "Las Aguas". He intentado indagar en los motivos y, por ahora, los desconozco. Por tanto, espero que se me permita no hacer ninguna valoración de los mismos; eso sí, me reafirma en lo comentado en mi reseña anterior y me atrevo a felicitar a Salvador Gallego ya que un gran chef es el que está metido en los fogones día tras día, saliendo a saludar a los invitados que disfrutan de lo preparado por él en su casa. Salvo que se tenga el don de la ubicuidad, estar en dos o más sitios a la vez es complicado. Para muestra, mi estimado Gordon Ramsay. Creo que va a abrir un local con su firma en Socuellamos, última localidad en el mundo donde le queda "poner el huevo". Salvo en su restaurante de Londres en el 68 de "Royal Hospital Road" y en el Hotel Claridge´s de la misma ciudad, nunca he comido bien en cualquiera de los cientos de locales que llevan su nombre. Aprovecho para felicitar a Mark Askew, jefe ejecutivo de cocina de Ramsay, sin el cual no hubiera alcanzado el tercer michelín.
Perdón por desviarme del tema. El nuevo chef del restaurante "Las Aguas" desde 1 de enero de 2010 se llama Braulio Simancas del que poco puedo decir por ahora puesto que no he visitado su casa. Sí que sabemos que es una gran representación de la joven cocina canaria y que, me parece, es jefe de cocina del restaurante "El silbo gomero" de San Cristobal de la Laguna. Yo lo recuerdo en una pasada edición de "Madrid Fusión" haciendo un estudio sobre los "mojos" canarios.
Felicito a Braulio deseandole lo mejor en su singladura por "Las Aguas" y, en mi próxima visita al hotel, no dejaré, Dios mediante, de probar su cocina.
Por último, felicito a la dirección del hotel por el cambio puesto que, espero, Braulio Simancas estará presente en sus fogones y no ningún colaborador suyo.
Aprovecho la ocasión para pedir a todos mis lectores - cuatro o cinco - que, si son tan amables, me envíen información o reseñas sobre el ahora nuevo, restaurante "Las Aguas".

Alfredo

lunes, 18 de enero de 2010

Las Reglas de Oro del perfecto huesped de hotel


1.- Cuando entres por primera vez al hotel, vete directamente a recepción. No te equivoques con el "Concierge" y no te pongas a mirar todo embobado. Ten preparado tu documento de idéntidad y el de tu acompañante -en el caso que lo tuvieras -, junto a tu tarjeta de crédito. No rehuses a dar esta última puesto que es ya un uso común y extendido en la mayoría de hoteles. Sé educado y cortés con el recepcionista - algunas veces de ello depende el que te den un "upgrade" de habitación -.

2.- Cuando el mayordomo o el relaciones públicas te acompañe a la habitación, no intentes cederle el paso, él siempre te lo cederá a ti, atiéndelo mientras te explica los detalles de la habitación, pregunta lo que necesites con cortesía (trátalo de usted) y más vale no dar propina a dar una auténtica miseria. No olvides que la propina no es limosna. Para dar una moneda de cincuenta céntimos, mejor no des nada.

3.- No volverás a pasar por recepción hasta que realices el check-out. Si necesitas un adaptador de corriente, pedir un taxi - si no hay servicio de portero -, reservar una mesa en un restaurante, un plano de la ciudad, reservar entradas para el teatro o cualquier otra cosa relacionada con tu estancia utiliza el "Concierge". Dicha sala suele estar totalmente separada de recepción y las personas que lo atienden están para ello. Trátalos con esmerada educación, facilítales su trabajo habiendo escrito anteriormente en un papel lo que deseas. Es decir, si quieres reservar mesa en tres restaurantes, mejor apúntalos con las horas respectivas a las que quieres asistir. Si la llave no es de tarjeta, es allí donde debes depositarla. Los miembros del "Concierge" aceptan, por regla general, propinas. No son tus mayordomos personales, por tanto, pide lo que necesites pero guardando el turno de cola - si la hubiera - e intentando hablar en el idioma más común, si se conoce. Ellos, si son unos auténticos profesionales, siempre tendrán una sonrisa en la boca; procura tenerla tú también para con ellos y en las estancias comunes del hotel.

4.- Intenta seguir al detalle la etiqueta en el vestir que aconseja el Hotel. Si se recomienda "jacket and tie" para cierto restaurante, no vayas sólo con "jacket". Está de más decir que sería inadmisible asistir con "shorts", zapatillas de deporte o "jeans" En caso de duda, utiliza la corbata. No pasa nada si la llevas y sí puede pasar si no la llevas. Respecto a las señoras, cuidado con el exceso de lentejuelas y con el largo de los vestidos según sea día o noche. La regla general de fijarse antes es muy buena en caso de duda. Que no te preocupe el cambiarte varias veces al día de vestuario según la actividad que vayas a realizar. Ello es signo de clase y elegancia.
Si estás en el Spa del hotel, utiliza siempre el albornoz y las zapatillas en los espacios comunes. Intenta guardar las reglas de pudor elemental para no molestar al resto de huéspedes. Salvo que sea un hotel de turismo barato, no vayas nunca a pecho descubierto salvo para tomar el sol o un baño en la piscina. Si utilizas esta última, no te tires al agua en plan "bomba" ni salpiques al resto de clientes. Tampoco grites dentro de la piscina. Intenta no prodigarte mucho en albornoz por los espacios comunes del hotel. Vete directo de la habitación a la piscina y viceversa. En los vestuarios del Spa no te pasees desnudo, ponte una toalla - y no al hombro sino a la cintura -. Una verdadera dama no hace "top-less" a menos que esté en un ambiente privado.

5.- No grites, ni siquiera hables en voz alta, en ningún espacio del hotel. Es el principal síntoma de grosería y de falta de clase. Mira siempre a los ojos a la persona cuando le hables, pide todo por favor sin caer en la pedantería o en la cursilería, sonríe siempre a tu interlocutor y da las gracias cuando te realicen un servicio. Si te tienes que quejar de algo, busca siempre a un responsable, nunca llames la atención a una camarera o a un botones; siempre a sus superiores y cuidando en todo momento el tratamiento de usted. No te quejes por chorradas ridículas; eso solo lo hacen los nuevos ricos.

6.- Si el desayuno, o cualquier otra comida, es "tipo bufet" no des codazos para hacerte con un bollo de pan o con cualquier otro alimento. Cede el paso al resto de huespedes, no andes muy deprisa como si te fuera la vida en comer el plato que te estás sirviendo, no llenes los vasos de zumo hasta el punto que rebosan (puedes repetir), no llenes tus platos hasta colmarlos y, sobre todo, sírvete lo que necesites evitando dejar nada en el plato. Es una acción muy poco solidaria el tirar la comida. Intenta no atiborrarte a comida como si hiciera dos semanas que no hubieras probado bocado. Si tuvieras que llamar al camarero por alguna necesidad, prohibido llamarle a gritos, o con un chasquido de dedos. Muchas veces, con una mirada basta. Trátale de usted.

7.- Si has reservado un tratamiento de Spa, sé puntual. Es recomendable llegar incluso una o dos horas antes para relajarse en la piscina de chorros. Facilita en todo momento el trabajo del profesional que va a realizarte el masaje, guarda el pudor con él también. No metas prisa en un Spa, es incompatible en sí mismo. Si vas a relajarte, salvo que sea un Spa de ciudad en un día de trabajo, vete con tiempo de sobra. No seas grosero pidiendo al masajista que aumente más y más la fuerza del masaje que te practican. Si quieres que te peguen, busca otro sitio. Con una cortés recomendación, basta. Si tienes alguna queja, transmítesela a la encargada del Spa, no al jardinero.

8.- No todos los hoteles tienen servicio de "coberture", es decir, una segunda entrada de las camareras en la habitación por la tarde para descubrir la cama y reponer ciertas "amenities" de tu habitación. Si lo tuviera y vas a salir a cenar, no está de más que pongas el cartel de "pueden realizar el servicio" colgado del pomo de la puerta. Incluso no importa llamar al teléfono de camareras para dar a conocer que ya abandonas la habitación hasta la noche.

9.- Capítulo aparte merece la noche en este escrito. No andes con zapatos por la habitación del hotel, puedes molestar a tus vecinos de abajo y para algo están las zapatillas. Por favor, no hables en voz alta por los pasillos camino a tu habitación. Es de barrio bajo estar oyendo las risas y los gritos de los huéspedes por el pasillo cuando ya estás en la cama. Pon el "please, non disturb" cuando ya no vayas a salir de la habitación hasta el día siguiente o en todo momento que no quieras que nadie entre a tu habitación; no olvides quitarlo cuando no sea así. No des portazos al cerrar las puertas, ni de la habitación ni de los armarios; molestan al resto. Si te despiertas muy temprano, continúa con las mismas reglas que acabo de comentar. Recuerda que los demás aún duermen. Cuidado con el volumen del televisor.

10.- En los diferentes restaurantes y bares del hotel utiliza las reglas de buena educación en la mesa. La servilleta, encima de las piernas, los cubiertos no descansan como si fueran remos del plato sino dentro de él, al camarero ni se le grita ni se le tutea, el móvil se apaga, la mantequilla se unta en el pan con el cuchillo de la mantequilla y, bajo ningún concepto, se fuma entre plato y plato ni se utiliza el "palillo" o mondadientes, vocablos ambos que odio radicalmente.

11.- Si viajas con niños, intenta tenerlos controlados en todo momento, utiliza el "club para niños" que muchos "resorts" poseen. No obstante, si vas sin ellos, ten en cuenta que los niños, niños son y no se les puede pedir que guarden las reglas de cortesía. Ten paciencia y comprende a los padres. No obstante, si ves que aquello se convierte en una auténtica jauría, quéjate con mucha educación y comprensión en recepción del hotel.

12.- De auténtico "gentelman".
Cuando abandones la habitación para marcharte definitivamente del hotel es un auténtico detalle para el servicio de habitaciones el que deshagas la cama levantando las sábanas.

Mientras dura tu estancia en el hotel, recoge la habitación para que el servicio no vaya tropezando con tus cosas; ellas limpian la habitación, no te ordenan tus útiles. Y, por favor, no dejes el cuarto de baño encharcado hasta el punto que el servicio de limpieza deba entrar con traje de buzo.

Apaga las luces cuando no las necesites, pon a lavar las toallas cuando lo veas oportuno, cuida del medio ambiente, eso también es tener clase.

No robes geles ni productos de baño ni te lleves todo el cestillo, incluido el set de costura que jamás utilizarás. No arrambles con todo el día de tu partida.

Si eres fumador, ten paciencia. Ya no se puede fumar en los espacios comunes ni siquiera en las habitaciones. Hazte con un cenicero de bolsillo para no verte en la tesitura de tener que arrojar las colillas al suelo.

En el check-out, si observas que la factura tiene algún fallo, no te pongas nervioso ni histérico. Coméntalo al recepcionista con amabilidad para que te vuelvan a hacer otra correctamente.

Es de muy buen estilo enviar una carta a la atención de la dirección del hotel, una vez llegado a casa, comentando muy cortésmente los puntos que necesitaban mejorar, fallos, averías o consideraciones que se tenga oportunas. Eso ayuda mucho a mejorar. Si se tiene mucha vergüenza, se puede hacer de forma anónima.

Si, con todo lo recomendado hasta el momento, tu respuesta es, ...para eso pago, no tienes remedio. Te falta clase y educación.

Quedo a tu entera disposición para intentar resolver cualquier duda que te pueda surgir.

Alfredo

martes, 12 de enero de 2010

Reid´s Palace









Web
Poco puedo decir en detrimento de esta página. El hotel que nos ocupa, Reid´s Palace,www.reidspalace.com, pertenece a la empresa "Orient Express" y gestiona con el mismo diseño todos sus establecimientos hoteleros. Hoteles tan emblematicos como el que ahora sometemos a estudio, el "Hotel Cipriani & Palazzo Vendramin" y el fabuloso "Hotel Splendido" de Portofino pertenecen a esta cadena. Todos utilizan igual diseño de web. A mi entender, las mejores webs de hoteles pertenecen a "Orient Express" y el Reid´s Palace no podía ser menos. Página funcional, con un diseño eminentemente elegante, utilizando fotos de altísima calidad, combina la clase con la información detallada ordenada rigurosamente y no dando pie jamás al desmerecimiento del hotel. Con página propia de reserva - igual para todos los hoteles hermanos -, gran facilidad para personalizar la estancia y actualizada apropiadamente, no puedo hacer ningún comentario más.

Reserva de estancia
Como pueden observar mis lectores, tiendo siempre a guardar, más o menos, el mismo orden en las críticas que elaboro. Por tanto, para no ser repetitivo, agradecería se pudiera consultar el estudio realizado a "The Ritz London" en este apartado.
Aún así, si no se gestiona por teléfono, directamente hablando con reservas del hotel, recomiendo hacerlo a través de la central de reservas "The Leading Hotels of the World", utilizando la tarjeta "Leaders Club" de la que ya he hablado en otras reseñas o a través de su número de teléfono eligiendo el idioma preferido. En este caso, opté por reservar a través de esta central de reservas un "Package" "Great Affordables". Dicho "Package" con "copiright de Leading" -odio la palabra paquete referida a estos hoteles- incluía cuatro noches de alojamiento en habitación superior, "Full English Breakfast", una cena con candelabros en "The Dinning Room" para mi acompañante y para mi y un té de las cinco, también para ambos. El coste de dicho "Package" fue de 1.400 euros en julio de 2007

Check-in
El chófer de un Mercedes nos estaba esperando en llegadas del aeropuerto de Funchal; después de que el piloto de TAP hubiera realizado una maniobra de aproximación a la pista de sublime ejecución, le entregamos los bultos de nuestro equipaje -tampoco me prodigo mucho utilizando el vocablo "maleta"- y en media hora de trayecto llegábamos a la puerta del hotel. En mi reserva apunté que me dedicaran el servicio de "transfer" que no iba incluido en el precio del "package".
El recinto se encuentra en "a Estrada Monumental", una avenida largísima a las afueras de Funchal repleta de hoteles para turistas con camisetas de tirantes y chanclas de plástico. El "Reid´s Palace" es un reducto apartado de distinción en ese lugar. En recepción, muy amablemente, nos hicieron rápidamente el check-in y un mayordomo nos acompañó hasta nuestra habitación. Situada en un piso alto, aún recuerdo la fabulosa vista que se podía contemplar desde su pequeño balcón. La "room", sin lujos ostentosos, quizá un tanto pequeña para ser "superior", disponía de cama tamaño "King", un amplio armario con muchos cajones, baldas y perchas de madera, minibar bien dotado y un cuarto de baño con dos lavabos solo enturbiado por esa manía inglesa de no usar mampara en la bañera sino "cortinilla" y que los portugueses la han copiado. "Amenities" de baño de producción exclusiva para el hotel de fragancia clásica, bien iluminado y, por supuesto, muy limpio. Como nota negativa, la habitación no disponía de persianas sino de cortinas opacas y de unas "contras" que no llegaban a conseguir la absoluta oscuridad de la alcoba. ¡Ah! Y una botella de "champage" en su hielera y unos "Godiva" nos esperaban para celebrar nuestra estancia, por cortesía de la dirección.

El complejo
Perderse por la frondosa vegetación del Reid´s Palace con su múltiple variedad de especies vegetales es un capricho de dioses. Diez acres de jardines subtropicales plagados de salvia y geranios abrazan el mar y contemplan el infinito azul del Atlántico. El numeroso equipo de jardineros no descuida absolutamente ni el menor recoveco de la parcela.
El Reid´s Palace cuenta con tres piscinas, dos de agua de mar de agua caliente y otra, bajando el acantilado, excavada sobre roca que se llena según sube la marea. Para bajar a dicho sitio se puede hacer, en un ascensor propiedad del hotel o por las escaleras plagada de lagartijas que acompañan el descenso. Una vez a nivel del mar y, siempre sobre roca, puedes también pegarte un chapuzón o tomar el sol en las múltiples hamacas repartidas por el complejo. Ya en la parte superior del complejo, dos piscinas rodeadas de hamacas y sobrillas están listas para ser disfrutadas por los huéspedes siendo contempladas por la "Pool Terrace" buen lugar para un "lunch" informal.
El hotel, muy recomendable para pasar también unas vacaciones con niños, cuenta con un "Fun@Reid’s house", incluyendo una piscina donde los más pequeños - de 3 a 9 años - pueden disfrutar con sus programas diarios de actividades y entretenimiento. Muy buena infraestructura.
Hace poco más de un año fue inaugurado su Spa del que lamento no poder hablar puesto que estaba en construcción cuando estaba alojado en el hotel. Si que debo decir que se lo han encargado a "Howard Consulting", lider en planificación y diseño de Spa. Los muy esperados "Armani Hotel Dubai" y "Armani Hotel Milán" son projectos en ejecución de este estudio. El Spa del "Hotel Claridge´s" de Londres y el Spa del hotel "Four Seasons" de Dublín son proyectos ya ejecutados por esta firma. Productos de marcas tan prestigiosas como "Aromatherapy Associates", "La Prairie", "LaStone", o "Ytsara" son utilizados en todos sus tratamientos.
El té es servido en un "lounge" del hotel y en la terraza - merece la pena elegir esta última - con horario de 15:00 a 17:30 horas. Las tazas son de porcelana china y los "finger sandwiches" y los deliciosos "cakes" son un acompañamiento perfecto con la amplitud del océano como fondo. No sé en la actualidad pero bien es cierto que la clase de los huéspedes que compartían estancia conmigo era la esperada. Como pasa en otros hoteles que, aunque de lujo, están desprovistos de clase, no encontrabas al "duque de la salchicha" empapuzándose en el desayuno ni escuchabas gritos o alaridos de personas sin educación. La corrección en el vestir y el trato cortés me sorprendieron gratamente.
Durante un siglo muy frecuentado por la alta clase inglesa, el Reid´s Palace conserva su tradicional y lujoso estilo inglés en todas sus estancias y salones; muebles de estilo isabelinos, lámparas de araña y maderas nobles decoran sus pasillos y te transportan al estilo de la "belle epoque". No hay que olvidar que Sir Wiston Churchill, cliente asiduo del Reid´s escribió aquí sus memorias de guerra y solía desplazarse al pequeño pueblecito pesquero cercano "Cámara de Lobos" con sus kits de pintura. Por todo, aconsejo concertar con el hotel - son expertos en la planificación de excursiones - una salida hasta "Corral das Freiras" a casi mil metros de altitud y no a más de 20 kilómetros de la capital o un paseo por sus preciosas y largísimas "levadas".
Por último, al estar el hotel algo apartado del centro de la capital, pone a la disposición de todos sus huéspedes un servicio regular de "shuttle" entre el hotel y el centro de Funchal.

Bares y Restaurantes
No me voy a extender mucho en este apartado puesto que, si bien el Reid´s Palace no se come mal, no posee reconocido prestigio en su gastronomía. En "The Dinning Room", restaurante principal del hotel, lujosamente decorado exceptuando un "foie" que me supo a gloria no puedo destacar nada más. Como punto negativo, sólo estaban ocupadas dos mesas de todo el salón, había cierta oscuridad de más que no facilita la cata del vino y el "maitre" llegó a decirme que era un hotel muy caro y que los turistas prefieren los tipo "Bufett". Espero que ya no siga allí.
El desayuno, servido en "The Garden Room", ese sí, de "bufett", muy bien atendido con productos de primera calidad, incluido "champagne".
No probé ninguno más porque mi pareja y yo preferimos bajar a la capital a cenar. No nos perdimos, ambos, el "Cocktail Bar" con música en directo todas las noches. Recuerdo gratamente la voz de una cantante negra que me supo a gloria; al igual que me supiero los "mohitos" que me preparó el atento "bar-man", me los hizo con ron blanco - como debe ser - y no introdujo azucar sino almibar. Excelente. Solo recuerdo uno mejor que me preparó el "bar-man" del "Caffé dell'Arte" del hotel "Palazzo Sasso" de Ravello en la "Costiera Amalfitana" italiana.

Check-out
Como suele suceder en los hoteles con clase, la salida fue rápida, conforme la factura, taxi esperando puntualmente para llevarnos de vuelta al aeropuerto y gestos de amabilidad y gratitud por la elección realizada. Excelente.

Comentarios finales
Tan solo aconsejar este hotel a todas las personas que, a la hora de elegir un destino, no buscan el "lujo asiatico" desorbitado y, muchas veces, chabacano sino a aquellas que se conforman con la clase, la buena educación, las conversaciones en voz baja, el saber ir vestido en cada momento conforme a lo que se hace, el sonreir y saludar a los huéspedes que te cruzas por los pasillos; en definitiva el protocolo de las buenas maneras que ya tan en desuso está.

Alfredo.